lunes, 10 de junio de 2013

Capítulo 25 - Fin de la busqueda, tenemos Fiets!!! (Tenemos Bici)

No se es Holandés hasta que das pedales, hasta que te levantas por la mañana con un sol tremendo, pero sabes que los guantes te harán falta igual, porque el viento va a seguir siendo el mismo sea la época del año que sea y en la bici se te van a helar las manos.

Pero para convertirse en Holandés hay que hacer un camino. . .

   . . .hay que hacer un camino en el que primero hay una bici vieja, una bici a la que se el quita la cadena cada 100 metros, o una que parecía mejor que la anterior pero se le pincha la rueda de atrás cuando aún estas a 10km de tú destino, la misma que cuando quieres arreglar, no te acuerdas donde iban los últimos tornillos, pues tiene un diseño tan antiguo que nunca has liado con ese tipo de piezas.
Y mientras tanto te dices a ti mismo, me tengo que comprar una bici, y entonces empiezas a buscar bicis chulas y ves que en este país la demanda hace que en la oferta de bicis nuevas ninguna se encuentra dentro de tu presupuesto, y lo que vas buscando empieza a cambiar hasta algo más asequible, durante este tiempo también vas descubriendo que igual se convierta en algo más importante el candado que usas que la bici, si quieres que esta te dure, una imagen muy típica es una bici para el arrastre con un candado que ni McGiver abriría, al fin y al cabo es una bici, y sirve, el resto no importa.
La suerte de vivir en una zona del país tan tranquila es que la preocupación por el riesgo a que te roben la bici no es ni mucho menos el mismo que en las ciudades como Amsterdam, donde a cada ciudadano le roban la bici una vez al año de media. Así que me decidí a buscar algo que realmente me gustase, algo bueno, bonito y. . . bueno y bonito sería suficiente porque con lo que estaba encontrando...
 
Pero descubrí entonces la venta de segunda mano de bicis, un mundo increíble donde encuentras todo y más sobre el mundo de la bici, algo a lo que no estamos acostumbrados en España, pero que aquí es como funciona el mundo de la bici, así que tras visitas a Groningen para copiar posibles ideas en una de las mejores tiendas de Holanda en cuanto a diseño de bicicletas, pensé e hacerme con un buen cuadro de segunda mano a poder ser a medo equipar y convertirla en mi fiets, pero tanta búsqueda dio su fruto, y finalmente aquí esta:
 
Una Defiksie piñon fijo, con cuadro alto de 60cm y llantas de 28", sencilla, clásica, sin colores eclípticos estilo años 80, y a buen precio, bueno y tanto. La suerte de encontrar en el pequeño pueblo de Sneek, a 10 minutos de mi casa, a un Holandés que simplemente quería deshacerse de ella tras un año en su poder, una suerte pues es muy difícil encontrar una piñon fijo en el norte de Holanda alejado de las grandes ciudades.  Ahora pensando en darle un toque más clásico cambiándole sillín y manetas por unas de cuero marrón, pero de momento se queda como está.
 
Así que al final tras dos meses de búsqueda ya puedo decir que soy Holandés, y un poco hipster también, jaja!! Esta tarde he salido a pillarle el truco al piñon fijo, llevará su tiempo, pero de momento encantado.

Capítulo 24 - Leuwarden

Leuwardeeeeeeeeeeeen, Leuwarden la verdad es que no tiene mucho que ofrecer, pero ya que hemos ido, jaja!!

La idea era la de ir a una carrera popular el domingo pasado, pero por factores externos, que mejor dejaremos para otra ocasión (me colé en la carrera de 21km, en vez de la de10km, que era la que yo iba a correr; y tras 12km me di cuenta que algo iba mal, pero bueno, fallo organizativo, jaja!! otra vez será) Aprovechando, pues me di una vuelta por el pueblo.
Un pueblo tranquilo, con corte auténticamente Holandés, sus canales, su iglesia, su estrecha casa flamenca entre las más señoriales de los mercaderes, algún barco de carga al lado de un parque en el canal, y maquetas y proyectos arquitectónicos modernos y originales que van inundando cada pueblo o ciudad de Holanda, como dice por ahí: Tienen que hacer edificios alegres ya que el tiempo no alegra muy a menudo.
Lo más curioso del pueblo probablemente sea la torre del campanario de la iglesia, que a medida que se construia, por e siglo XVI, se fue hundiendo en el terreno arenoso típico de Holanda, y de ahí que a medida que iba adquiriendo altura la fueran enderezando de forma que ha seguido en pie hasta día de hoy, el objetivo inicial era tener una torre más alta que la de la ciudad vecina de Groningen, nunca se consiguió, ya que el proyecto se paró por riesgo de derrumbamiento y con ese parón se demolió la iglesia, dejando sólo el campanario, que tan mal no fue corregida cuando sigue en pie 400años después.
Un pueblo tranquilo en el que pasar una buena tarde con un paseo y una cañeja cerca del campo.

Capítlo 23 - De paseo por Amsterdam

Ya un tiempo sin escrbir, pero es que las cosas están muy tranquilas por aquí, mucho campo y trabajo, y poco o nada nuevo.

Pero en Mayo, el mes donde seconcentran todos los festivos del anho en este país, mientras el resto lo pasas esperando, siempre hay un hueco para acercarse a Amsterdam a dar una vuelta sin plan fijo y pobar suerte, probar suerte con todo, porque en este país da igual salir de casa con casi 20 grados porque al llegar donde vayas, va a estar lloviendo, con viento y 3 grados al sol.

Así me dirigí a Amsterdam con la idea de visitar el Rijkmuseum, nada más llegar, recien abierto tras 10 aos de ampliación, restauración y construcción. La entrada? Simplemente imposible, mejor pensar en reservar pr internet la próxima vez, pero la cola daba las mismas vueltas al edificio ya fueras con entrada o sin ella, así que ya encontraré el día, porque el edificio al menos, no lo han dejado nada mal, pero como hace poco leí, "a un edificio no lo hace grande su arquitectura si no lo que sucede dentro de él" y dentro del Rijkmuseum no creo q nada malo.

Como entran el la magnífica pinacoteca fue tarea impsible al menos enganar un poco a la mente y pasar por la plaza Rembrandt donde poder pasear entre los personajes de su famoso cuadro "La ronda de noche" convertidos en magníficas esculturas a los pies de una escultura del gran pintor flamenco que adapto a su estilo la visión del famoso ciaro-oscuro heredado de Caravaggio.
 
A parte de un tranquilo pase entre canales, puentes y algún que otro mercadillo, tengo que resaltar la visita a la magnífica exposición del Word Press Photo, donde las fotografías más premiadas e impactantes del mundo del periodismo detienen en una imagen mil historias a lo largo del globo, muy recomendable además de muy bien ubicada, en De Oude Kerk, la vieja iglesia en el centro del siempre bullicioso Barrio Rojo.
 
Una visita tranquila, sin prisas, dejando que la ciudad te deje ir descubriendo poco a poco lo que de turista nunca verías, ya irá tiempo de sobra de descubrir cuadros en futuras visitas más planeadas.

domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo 22 - Vivir en el campo

Vivir en el campo tiene sus contras, cierto es:
Estar lejos de la ciudad, el bullicio, de los planes, de los bares, cines, tiendas, museos, fiestas, eventos, estaciones de tren, autobuses o aeropuertos que te conecten al mundo. Pero. . .

     . . .lo que ocurre cuando te mentalizas que durante un tiempo te tocará vivir en esta situación, es que en el fondo no esta tan mal, no esta nada mal.

En realidad no vivo tan lejos de la civilización, 30 minutos en bici de mi trabajo, y 40 minutos en bici de la estación de tren que me une al resto del país cuando lo necesito, es cierto a veces los días son tan ventosos que se tarda el doble, o hace tanto frío que lo último que te apetece es subirte a una bici a perder los dedos por congelación, pero bueno, que cuando lo que quiero es mundo, sólo hay que salir de esta burbuja donde la paz es absoluta, y meterme de pleno en lo que se ha denominado civilización, cuando probablemente una civilización cuerda aspire más a este modo de vida que al que los tiempos nos han hecho creer.

No hay nada mejor que levantarse un sábado tarde, sin el más mínimo ruido, sólo el del viento al abrir la ventana tras un largo rato retozando en la cama, y pegarte un buen desayuno, estilo hotel victoriano con el sol de frente y las noticias del mundo, pensar que vas a hacer, al sol, y tranquilamente empezar el día.
Salir a correr hasta el lago, siempre es un paseo perfecto (con el viento a favor) y un suplicio con él de frente, pero el camino se hace ameno: con las ovejas del vecino, las vacas de la siguiente granja, la escuela de hípica; aunque lo mejor son los percherones de la última granja antes de volver de nuevo a casa tras pasar por el lago y recibir el viento de cara que siempre ataca en esa parte del recorrido.
Volver a casa y comer tranquilo, sin prisas, hablar con buenos amigos por internet, y encontrarte por la tarde, que mientras das una vuelta, un Rally de coches clásicos pasa por la zona, ante los famosos molinos de la región hermana de Friesland, con la que Galicia comparte sus famosas vacas frisonas, al final no esta tan mal darse un fin de semana tranquilo de vez en cuando. 
Por la noche se puede acercar al pub del pueblo, y tomar algo, mientras a tu espalda juegan al brillante invento de Alexandro de Finisterre, el futbolín.
Y dejar al fin el domingo para dar una vuelta en bici por el lago y acercarse a la reserva de pájaros en la que con suerte y un poco de paciencia verás como anida estos días, algún ave migratoria en una parada de su vuelo estival: patos, gansos, ocas, charránes árticos, cernícalos, agachadizas y hasta con suerte algún merlín, halcón o azor.
Una vida tranquila, que cada ciertos fines de semana se agradece como un lujo, lejos de la civilización, CERCA de la civilización.